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The Roman Catholic Archdiocese of Atlanta  

ringsEl Divorcio y el Volverse a Casar en la Iglesia para los Católicos

La discusión entre Católicos acerca del divorcio y el volverse a casar puede ser un asunto sensitivo; hay muchos malentendidos acerca de las enseñas de la Iglesia en cuanto a este tema.  Sin embargo, pocas familias Católicas quedan sin ser tocadas por el dolor y la pena de la ruptura de un matrimonio, o por las preguntas que salen a relucir por el proceso usado para investigar la validez de un matrimonio previo.

¿Qué Es El Matrimonio?

Para poder entender lo que se quiere decir cuando la Iglesia Católica expide una Declaración de Nulidad, es beneficioso contemplar primeramente el concepto que tiene la Iglesia del matrimonio.  El matrimonio es una alianza entre un hombre y una mujer que establece una sociedad de por vida.  El matrimonio es una vocación que acoge el bien de los cónyuges y naturalmente los lleva hacia la procreación y la educación de hijos.  El matrimonio es un sacramento, según San Pablo enseñó en el Nuevo Testamento (Ef 5).

Un número de elementos son necesarios para que el sacramento del matrimonio pueda ocurrir.  El primero es la “Forma Canónica” del matrimonio:  un Católico debería normalmente  casarse dentro de la Iglesia Católica y ante un sacerdote o diácono.  Los requerimientos para un matrimonio de Forma Canónica  se aplica solamente a cónyuges Católicos, pues se reconocería el matrimonio de dos personas que no son Católicas, aunque no se hayan casado en una ceremonia dentro de una iglesia ni en una ceremonia religiosa. 

Sin embargo, el seguir la forma canónica de matrimonio adecuadamente no es del todo necesario para que un matrimonio sacramental válido se lleve a cabo.  La pareja  también debe escoger libre e intencionalmente entrar al matrimonio según el concepto que tiene la Iglesia del matrimonio.  Esto es un “Consentimiento Matrimonial.”  Un número de intenciones deberán estar presentes por parte de la pareja al momento del matrimonio para que el consentimiento sea válido, es decir,  para que se pueda establecer un vínculo irrompible entre marido y mujer lo cual es el sacramento matrimonial.  La pareja debe entender lo que es el matrimonio y debe tener la intención de que su matrimonio es una sociedad de por vida que está dispuesta a tener hijos.  Debe haber la intención de la fidelidad y el mutuo deseo del bien del otro.  Debe también tener la habilidad física y sicológica de llevar a cabo estas intenciones.

Cuando se unen todos los factores arriba mencionados, una unión sacramental, indisoluble es establecida por Dios.  Si un cónyuge Católico se casa siguiendo la  Forma Canónica apropiada y por lo menos con la semblanza de las intenciones necesarias expresadas durante los votos matrimoniales, reconocemos un vínculo matrimonial duradero que no puede disolverse, aun si el gobierno civil, a través del divorcio, ya no reconoce que el matrimonio existe.

Cuando los Cristianos se casan de este modo, nosotros creemos que Dios ha convertido a dos personas en una en el sacramento del matrimonio (cf. Mt 19,5).  Por el hecho de que Jesús enseñó la indisolubilidad del matrimonio – “pues bien, lo que Dios ha unido, el hombre no debe separarlo” (Mt  19,6) – nosotros creemos que es imposible que algún poder humano pueda romper el vínculo hecho por Dios, la alianza sacramental entre esposo y esposa. 

Pues entonces, ¿Qué Exactamente es una Declaración de Invalidez?

¿Será posible alguna vez poder entrar en un segundo matrimonio?  Si un cónyuge Católico no siguió la Forma Canónica de matrimonio, según hemos resumido, entonces se puede seguir un proceso relativamente sencillo para poder recibir una Declaración de Nulidad basado en la Falta de Forma Canónica.  Si se observó la Forma Canónica apropiada, o si no era un requerimiento – como por ejemplo para miembros de otras tradiciones de fe, -  pues un segundo tipo de proceso examina el Consentimiento Matrimonial, es decir, las intenciones y las habilidades de los esposos al momento del matrimonio.   Este proceso se llama un Caso Formal.  Es posible que hayan dos personas casadas legalmente, pero nunca fueron actualmente unidas por Dios en una unión sacramental.  El Caso Formal es complejo, detallado y largo – unos 9 a 18 meses.

Sea el Caso de Falta de Forma o un Caso Formal debemos hacer bien claro que:  el Decreto de Invalidez no es un “Divorcio Católico.”  La Iglesia no tiene el poder de divorciar a personas que hayan sido unidas por Dios.  Un Decreto de Invalidez declara que el vínculo duradero del sacramento de matrimonio nunca estuvo presente ni al comienzo del matrimonio.  Si ésto se decide por un Tribunal de la iglesia, los esposos quedan libres para casarse nuevamente.

Se debe hacer claro que una Declaración de Invalidez no afecta de ninguna manera la legitimidad de los hijos de tal matrimonio previo y no tiene nada que ver con otras obligaciones naturales o civiles como la manutención de hijos o casos de custodia. El Decreto de Invalidez no implica que el matrimonio nunca existió, sino que no tuvo el carácter de un sacramento.   La Iglesia no busca señalar entre las personas involucradas quién tuvo culpa por la ruptura del matrimonio.

¿Afecta El Divorcio mi Estado en la Iglesia Católica?

Por favor recuerde que el divorcio en sí no afecta, ni le hace daño de ninguna manera en su participación en la Iglesia Católica.  Un Católico divorciado es libre para recibir los sacramentos.  Sin embargo, si usted está divorciado y se vuelve a casar  sin un Decreto de Invalidez (y su ex-cónyuge aún vive) entonces hay un problema.  De modo similar, si su cónyuge tuvo un matrimonio previo y no ha recibido un Decreto de Invalidez de un Tribunal, entonces existe un problema.  En tales circunstancias, usted no puede participar de los sacramentos, incluso el recibir la Santa Comunión.  Nosotros respetamos todo matrimonio, aún los que han terminado en un divorcio civil.  Cada matrimonio previo debe ser examinado,  ya que cada uno se presume ser válido con un compromiso duradero y de por vida.  Hasta que no se pruebe lo contrario a través del ministerio del Tribunal, ninguna persona es libre para contraer matrimonio sin la presencia o la ocasión de pecado serio.

Si usted y su cónyuge actual fueron divorciados y se casaron fuera de la Iglesia Católica, por favor considere conseguir la sanación que una investigación para un Decreto de Invalidez les pueda traer y que les permitirá volver a la plena participación de la vida sacramental de la Iglesia. 

El costo del proceso se comparte entre la Arquidiócesis de Atlanta y usted.  Las tarifas varían entre $25 por un caso de Falta de Forma y la del Caso Formal que son $500.  La tarifa que usted paga es casi la mitad, pues cubre los gastos secretariales, profesionales y operacionales.  Tenemos disponible planes de pago, y no se le rechaza a nadie la oportunidad de tener su matrimonio investigado por uno de los procesos a causa de la inhabilidad de poder pagar.

¿Cómo Puedo Comenzar el Proceso para Obtener un Decreto de Invalidez?

Primeramente deberá hablar con un sacerdote o diácono de su parroquia.  Él le ayudará a determinar que tipo de caso de Tribunal usted deberá comenzar.  Para comenzar un Caso Formal, necesitará completar un cuestionario dando un historial de su matrimonio previo.  Próximamente deberá reunirse con un Asesor de Caso quien le ayudará contestando sus preguntas, explicando el proceso, y le ayudará a llenar los papeles preliminares.  El Asesor de Caso enviará su caso al Tribunal Metropolitano en Atlanta. 

Algunos Comentarios Finales

Esta espera por una decisión del Tribunal puede ser frustrante, ya que se puede tomar meses.  Debido a el gran número de casos matrimoniales pendientes ante el Tribunal y el proceso cuidadoso y detallado con el cual se maneja cada uno, no es posible acelerar la petición de una persona para obtenerle una declaración de nulidad, ni prometerle una fecha definitiva para la conclusión, ni aún prometerle una decisión favorable. Tomando ésto en consideración, si usted está en búsqueda de un Decreto de Invalidez con la idea de contraer un nuevo matrimonio en el futuro cercano, el sacerdote o el diácono trabajando con usted no puede, ni se le permite poner ni una fecha tentativa para un nuevo matrimonio hasta que tenga una decisión final y favorable por escrito de parte del Tribunal.

Aunque este proceso puede traer a relucir memorias dolorosas del pasado, hemos tenido la experiencia que la mayoría de las personas han encontrado nueva fuerza, comprensión y sanación al dialogar acerca de su matrimonio previo con una persona que representa la Iglesia.  Un demandante recientemente nos comentó, “Ésto fue una gran sanación para mi.”  Otro demandante dijo, “Ahora me comprendo a mi mismo y a mi matrimonio.”  Todas las personas involucradas en ayudarle a través de este proceso entienden que el  trabajo que desempeñan es un ministerio.

Estamos conscientes y agradecemos el esfuerzo que debe hacer una persona en búsqueda de una Declaración de Invalidez.  El proceso puede ser visto como un obstáculo a su plena participación en la Iglesia Católica.  Sin embargo, se puede ver también como una manera para crecer personal y espiritualmente hacia la felicidad que usted debería estar disfrutando con Dios.  Por favor no permita que alguna pregunta o alguna duda referente a un matrimonio previo le impida acercarse al Tribunal. Que Dios le bendiga mientras usted está en búsqueda de entender la volundad y el deseo que tiene Dios para usted. Si usted está divorciado, oramos para que la misericordia de Dios toque en su caminar en la Iglesia  las memorias dolorosas que haya tenido durante su vida. Si usted decide obtener una Declaración de Invalidez, que sea para usted una fuente de sanación.

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